Caso de Éxito: Mahou

Mahou es un caso de éxito en el sector de la industria cervecera. A continuación, repasamos cuáles han sido los factores que han convertido a la empresa española en una marca reconocida y de prestigio.

Su historia

Se fundó en Madrid en 1890 y era conocida como Hijos de Casimiro Mahou. Casimiro Mahou Bierhans procedía de Lorena (Francia) y llegó a Madrid siendo muy joven. En 1850 abrió una fábrica de papel pintado. Nueve años después abandonó el proyecto. En 1875 abrió una fábrica de pintura.

En 1889 se creó la sociedad que registró la marca. Fue Casimiro Mahou García, presidente de la Cámara de Industria madrileña, el encargado de darle forma a una fábrica de cerveza que también lo fue de hielo en sus primeros años. A lo largo de su andadura comercial fue contando con los mejores maestros cerveceros alemanes. Así, expertos como Otto Greil o Julio Stauffer Loewe se encargaron de crear una cerveza con matices específicos que terminó convirtiéndose en el emblema de la marca.

En 1922, Mahou García se convirtió en presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Cerveza. Alfredo Mahou de la Fuente, el que luego sería su sucesor, sufrió la situación del país durante la Guerra Civil, que le llevó primero a Valencia, con la excusa de que sería más fácil importar el lúpulo para la fabricación de la cerveza. Luego vivió en Marsella y Tánger durante la contienda.

La enfermedad de su suegro le hizo regresar a San Sebastián. En 1941 regresó a Madrid como concejal. Dos años después fallecía Mahou García lo que provocó que Alfredo heredase el puesto de su padre. Repartió el capital con su hermano Carlos y con su tía Margarita. Tras 14 años dedicados a la política, en 1955 decide centrarse en la fábrica de cerveza.

Fue en 1957 cuando nombró a Antonio Nolasco director técnico decidiendo este confiar exclusivamente en cerveceros españoles para continuar encontrando el sabor perfecto. Tras el fallecimiento de Alfredo Mahou en 1978, es Germán Gervás Díez (hijo de su prima) el encargado de gestionar la compañía. En 2018 se nombró director general a Javier Guerrero, encargado de cambiar el modelo de distribución y de reforzar el liderazgo de la empresa.

Sus fábricas

Mahou ha tenido diversas fábricas a lo largo de su historia:

· Amaniel. Fue la primera. Se terminó en 1891 y contaba con tecnología alemana para la producción. La modernidad provocó que pronto quedara obsoleta. Hoy es la sede del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.

· Gibraleón. Se inauguró en 1902 y cerró diez años después. En torno a 1906 la marca sufrió una bajada de ventas que la llevó casi a su desaparición.

· Paseo Imperial. El repunte de las ventas, la bajada del precio de la cerveza y unas altas cotas de popularidad provocaron que los gestores de la marca decidieran abrir una segunda fábrica. Esta en concreto fue de las más modernas del país, se abrió en 1960, provocó el cierre de la de Amaniel cuatro años después y fue dirigida por Nolasco hasta 1975.

· Ourense. Para muchos era casi un suicidio el intentar abrir una fábrica en un territorio conquistado por Estrella Galicia y Skol, pero el atrevimiento sirvió para triunfar. Cerraron esta sede en 1982, aunque sigue manteniendo sus labores de maltería.

· Alovera. El éxito en la década de los 80 de la cerveza terminó provocando que en 1988 se comprasen unos terrenos en esta localidad y que cinco años más tarde comenzase la producción de la que es la fábrica más moderna de la marca y uno de los pilares de su éxito.

Datos estadísticos sobre Mahou

Tras comentar la historia, es importante que subrayemos por qué el que nos ocupa es un caso digno de estudio dado el éxito obtenido. En términos estadísticos, la empresa:

· Les da trabajo a 3177 empleados en 11 comunidades autónomas.

· Factura más de 1200 millones de euros anuales y es líder en su sector.

· Vende al año 14100 hectolitros de cerveza, el 55 % de esta cantidad es adquirido por la hostelería.

· Consigue que el 13 % de sus ventas se lleven a cabo en el extranjero.

· Realiza una inversión anual que alcanza los 120 millones de euros.

· Su apuesta por la innovación en diversos tipos de cerveza le supone un 5 % de su beneficio.

· Está presente en 200 000 puntos de venta.

· En 2018 invirtió 2.18 millones de euros en políticas medioambientales.

Adquisiciones y fusiones

La dirección de la empresa sigue considerando esencial ir adquiriendo compañías afines que le permitan disfrutar de un merecido liderazgo. En el siguiente listado repasamos las compras realizadas por la compañía:

· En el año 2000 adquirió San Miguel.

· En el año 2007 hizo lo mismo con Alhambra.

· En 2011 compra Solán de Cabras.

· En 2014 establece alianzas comerciales con las cerveceras estadounidenses Founders y Avery, que le ha permitido dar a conocer sus productos al otro lado del Atlántico.

· En 2016 compra el 40 % de las acciones de Nómada Brewing, una compañía barcelonesa de cerveza artesana.

· En 2017 consigue el 17.9 % de la empresa cervecera bilbaína La Salve.

· En 2018 se convierte en propietaria del 51.78 % de Aguas del Valle de La Orotava.

Estrategias

La compañía apuesta por ofrecer un tipo de cerveza para cada cliente gracias a un catálogo que nunca deja de ampliarse. Igualmente, los tres pilares de su éxito son la innovación, la sostenibilidad y la apuesta por ampliar su gama de productos saludables para llegar mejor a cualquier tipo de cliente.

La conjunción de los factores anteriores nos permite considerar a Mahou un caso de éxito que, además, ha sabido mantener su clasicismo, pero con un guiño constante a la modernidad. Las previsiones son más que optimistas y parecen confirmar que el sueño de Casimiro Mahou García se convirtió en una realidad tangible. El incansable trabajo de los gestores de la empresa es, sin duda, una de las claves del éxito de una compañía española que sigue triunfando en todo el mundo.

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