Diseño Web y Marketing desde Las Casas Colgadas - Cuenca

Desde Las Casas Colgadas de Cuenca... Diseño Web y Marketing para Empresas

Diseño Web y Marketing desde Las Casas Colgadas - Cuenca

Participamos en proyectos de todo tipo con empresas de Cuenca y Provincia buscando el éxito y desarrollo común. Si tienes un proyecto que quieras lanzar a internet, podemos ser tu mejor aliado.

Marketing online desde el encanto de las Casas Colgadas de Cuenca

Desafiando el equilibrio sobre la Hoz del Huécar, las Casas Colgadas de Cuenca parecen asomar sus balconadas solo apoyadas en el aire del mismo precipicio. Simulan inclinarse hacia el abismo como si fuesen a dar un salto en el vacío o descolgarse, de una forma precipitada, sobre el río. Solo cuando las miras de frente o desde la calle que da al mismo lateral, la calle Canónigos, puedes apreciar la verticalidad a plomo de su fachada.

Sin embargo, la progresión escalonada de sus balcones, con mayor voladizo según se incrementa la altura de los mismos, las confiere ese aire de inclinación que las hace parecer rebeldes edificios que desafiaran la gravedad.

En 2016 fueron declaradas Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento y desde 1966 albergan, entre otras instalaciones, el Museo de Arte Abstracto Español.

Origen de las Casas Colgadas de Cuenca

No se tiene una referencia exacta de su origen. Algunos datan el conjunto de viviendas original, en su mayoría desaparecido, en época musulmana o en la Baja Edad Media, aunque las primeras referencias históricas, es decir, documentadas, las tenemos en el año 1481.

Primeros datos

Según el estudio histórico multidisciplinar llevado a cabo por el profesor de la UCLM Pedro Miguel Ibáñez y culminado en su libro Las Casas Colgadas y el Museo de Arte Abstracto Español, es en este año en el que consta la compra de este conjunto de casas por el bachiller Cañamares, a la sazón canónigo de la catedral de Cuenca, y las convierte en su vivienda.

La primera referencia gráfica la encontramos en la obra de 1565 del pintor flamenco Anton van den Wyngaerde titulada Cuenca desde el este en la que plasma, con gran detalle, toda la ciudad vista desde el exterior por la cornisa de San Martín, quedando perfectamente definido el conjunto de estas tres casas.

Referencias arquitectónicas

El grupo actual de las Casas Colgadas está formado por tres que son conocidas como la Casa de la Sirena y las Casas de los Reyes que son dos. Sin embargo, son numerosos los estudios e informes que hablan de este tipo de construcción como frecuente o habitual en diversos puntos de la ciudad desde tiempos remotos.

No sería de extrañar. Este tipo de arquitectura, con estancias y balconadas en voladizos sobre precipicios y cauces de ríos, lo encontramos en otras poblaciones españolas como en el Tajo de Ronda de la población malagueña del mismo nombre; en Albarracín, también en Andalucía; en algunas poblaciones de Cataluña, incluida Gerona; en Viver, Valencia; en Tarazona, provincia de Zaragoza o en la misma provincia de Cuenca, en Zafra de Záncara.

Otros ejemplos los encontramos en países como Italia. Buen exponente son las casas del Ponte Vecchio en Florencia, o en las referencias al antiguo París, antes de la remodelación integral de Hausmann que demolió completamente toda la antigua arquitectura medieval para construir el París renacentista que hoy conocemos.

Sin embargo, las numerosas referencias históricas que tenemos sobre esta ciudad y los motivos de su remodelación, que dejan constancia de la insalubridad de esa aglomeración de casas, fábricas y comercios en las que se mezclaban los talleres de curtidos con las carbonerías y viviendas más humildes, nos orientan quizás sobre el origen de esta tipología de arquitectura civil urbana.

En una ciudad medieval en la que no existían ni el alcantarillado ni el agua corriente, cabe suponer que los voladizos escalonados permitían el vertido de todo tipo de residuos a la calle, barrancos, precipicios y ríos sin el inconveniente de echarle los mismos al vecino de abajo.

Otra justificación podría estar en la necesidad, en algunos casos, de subir suministros a las ciudades en los casos de asedio, pues cabe observar que muchas de estas edificaciones, como es el caso de las Casas Colgadas de Cuenca, se encuentran en enclaves estratégicos de difícil accesibilidad, sobre las murallas, cierres naturales de las ciudades o sobre puentes. Esta misma teoría podía justificarse, de igual modo, en el estraperlo y contrabando.

Para ello, la disposición inclinada de la balconería haría posible el subir y bajar mercancías con una simple polea y una cuerda sin preocuparse de que las cestas o calderos chocasen contra la pared e hiciesen ruido, las tinajas se rompiesen o la misma mercancía se estropease al chocar contra los muros de roca. Al caer la cuerda vertical desde el punto más saliente y alto de un plano inclinado, las posibilidades de estos sucesos se reducían a mínimos.

Las tres casas de Cuenca

Cualquiera de estas explicaciones podría ser ciertamente válida para establecer el origen y proliferación de este tipo de arquitectura en la ciudad de Cuenca.

Una ciudad circunvalada por los ríos Huécar y Júcar, que constituye casi una fortaleza natural en todo su perímetro, asentada sobre la roca que le sirve de cimiento y cuyas necesidades tanto de evacuación de deshechos como de abastecimiento en caso de asedio son patentes, sobre todo si tenemos en cuenta su único acceso entonces desde el puente de San Pablo.

Sin embargo, como ya hemos señalado, solo quedan tres de estas casas en la actualidad y su origen se establece en el siglo XV formando parte del conjunto gótico y ligadas al patrimonio episcopal desde que se tienen referencias.

Las fotografías que encontramos de las mismas datan de finales del siglo XIX y de principios del siglo XX, antes de su remodelación, y dejan constancia del estado deplorable de sus fachadas y de un aspecto general que las acercaba más a la demolición y la ruina, cuando no a su desplome, que a una supervivencia.

Sin embargo, ya llamaban la atención de reyes, aristócratas, pintores y literatos tanto por su magnífico enclave como por su originalidad. Buena prueba de ello es el detalle que hace de las mismas un pintor de la fama y renombre de Sorolla en un cuadro que se conserva en propiedad de la Comunidad de Castilla la Mancha.

Del mismo modo comentarios atribuidos a los reyes o el uso, más legendario que histórico, que algunos de los mismos hicieron de ellas, o aristócratas con leyendas de amor o torturas protagonizadas por la inquisición, dan cumplida semblanza de la originalidad de la construcción y de la belleza con que se inscribe en el entorno.

Leyendas, mitos e historia no probada

Entre los rumores legendarios más extendidos está el de que el rey Alfonso VIII de Castilla las usase como residencia real, de ahí su denominación alternativa como Casa de Los Reyes, en unos tiempos en los que las cortes de los reinos eran más itinerantes que estables, estableciera en Cuenca la corte de su reino temporalmente allá por el año 1177, ya que el 21 de septiembre de ese año se reconquistó la ciudad, hasta entonces en poder de los musulmanes.

Aunque esta teoría es históricamente sustentable por fechas y acontecimientos, no parece que lo pudiera ser por la tipología y características de las casas que, a pesar de gozar de unas vistas espectaculares, poco tiene que ver con las necesidades y características de una vivienda real.

La denominación de la conocida por Casa de la Sirena viene determinada por una leyenda mucho más elaborada basada en los amoríos del rey Enrique II de Castilla, Enrique de Trastamara, con una muchacha de buena familia de Cuenca de la que quedaría prendado y a la que dejaría embarazada antes de ser rey de Castilla tras matar a su hermano Pedro I el Cruel.

La leyenda cuenta que Enrique, para ocultar la vergüenza de su amada por un embarazo sin estar desposada, la ocultaría en una de las Casas Colgadas y la olvidaría allí a ella y a su hijo. Tras su acceso al trono y casado con Juana, al tener un hijo real, el rey repararía en su hijo bastardo y en la necesidad de deshacerse de él a fin de que no hiciese con su hermano lo que él había hecho con el suyo propio y le arrebatase el trono.

De esta manera mandaría el asesinato del hijo, y la madre, Catalina, terminaría quitándose la vida tirándose al vacío desde alguna de las balconadas. Desde entonces se dice que algunas noches suenan sus lamentos y gemidos por la hoz, como canto de sirena.

Pero no sería el único despeñamiento que se les atribuye. Otras muchas leyendas las introducen de lleno, por su ligazón constante desde 1481 al patrimonio episcopal y por estar íntimamente ligadas el conjunto catedralicio, en la función de prisión y casas de tortura de la misma inquisición en las que más de un lanzamiento al vacío se habría producido.

La nueva historia que sí conocemos

Más allá de las leyendas y de que sí conocemos que del conjunto actual si existen referencias ya desde 1481, en el siglo XX comienza una nueva historia para estas maravillosas casas venidas casi en ruina y en algunos casos en ruina cierta.

Así consta que en 1928 el conjunto restaba todavía formado por 8 casas que eran utilizadas principalmente como viviendas y mantenían, en parte, su uso como casa consistorial.

En la década de los 60 se comienza un proceso de remodelación y restauración sobre las únicas tres casas que se podían ya salvar en aquel momento de las 8 que quedaban. Unas habían dado en la ruina mientras otras estaban para demoler.

Se barajaba la posibilidad de convertirlas en Parador Nacional de Turismo, pero finalmente se determinó que, por su belleza y características, merecían albergar el Museo de Arte Abstracto Español. Proyecto en el que en localizar su ubicación llevaba inmerso Fernando Zóbel desde 1961 ya la que el artista Gustavo Torner sugeriría este emplazamiento que sería el elegido en 1963.

A tal fin, en ese mismo año, comenzarían las obras que culminarían con la inauguración del citado museo, que ocuparía las dos casas denominadas Casas de los Reyes, el 5 de febrero de 1966.

Este museo, gestionado desde entonces sin interrupción por la fundación Juan March, reúne las obras de los más importantes artistas gráficos abstractos del panorama nacional, con colecciones permanentes, realiza una importante labor editorial y de difusión y exposiciones monográficas. Fue ampliado, primero en 1994 para poder albergar estas exposiciones temporales y, coincidiendo con su 50 aniversario, fue de nuevo remodelado y ampliado en el año 2016.

La otra casa, la Casa de la Sirena, fue también remodelada en el mismo proyecto, destinándose a mesón. Su funcionamiento fue regular hasta el año 1994 en que se cerró y ha estado en esa situación, a pesar de ir contemplándose distintos proyectos de remodelación y apertura, hasta el año 2017 en que se estableció un nuevo pliego de condiciones para su restauración, acondicionamiento y adjudicación para ser reabierto bajo esta misma actividad.

La importancia de la denominación

La nomenclatura correcta de estas casas es la que hemos utilizado durante todo este post, "Casas Colgadas de Cuenca". También se usa, aunque menos, la denomincación de Casas Voladas de Cuenca y es aceptada su referencia genérica como Casas de los Reyes.

La incorrecta denominación como "Casas Colgantes de Cuenca", muy utilizada frecuentemente por muchas personas que no son de la ciudad, es considerada no solo incorrecta, sino casi como algo ofensivo para los pobladores, vecinos y personas autóctonas de la ciudad. Tanto es así que un personaje tan conocido como el humorista José Luis Coll, conquense por naturaleza y corazón, vino a decir que mientras las casas eran colgadas, un moco sí era colgante, lo que, además de suponer una imagen muy gráfica, dejaba patente el matiz que para sus conciudadanos suponía el uso de su denominación impropia por cualquiera.

Así que ya lo sabes, si pasas por Cuenca no dejes de visitar nuestro Museo de Arte Abstracto Español y déjate llevar por el encanto de estas casas, por su interesante historia real o por la ensoñación de sentir como ciertas cualquiera de sus leyendas.

Pero, sobre todo, piensa que como conquenses hemos sabido proyectar al mundo algo tan normal como un elemento de la arquitectura urbana y extraer su singularidad para llevarlo a ser Monumento Patrimonio de la Humanidad.

Si esto lo hemos conseguido en años de civilización e historia con unas Casas Colgadas, ¿qué historia no podremos crear y difundir para proyectar al máximo tu empresa o tu negocio?

No te pierdas el parador de Cuenca y sus vistas

Por cierto, ¿Sabes que nos dedicamos a hacer crecer negocios?

Ayudamos a marcas y empresas a aumentar sus contactos y ventas apoyándonos en las nuevas tecnologías.
Echa un vistazo a lo que hacemos
O conoce nuestra empresa

Agencia de Marketing Digital - Soluciones Online para Empresas
Solicita una consultoría gratis aquí
1

Envíanos
un e-mail

Puedes enviarnos un e-mail:
Rellena el formulario >>

2

Hablemos sin compromiso

Estamos disponibles para ti:
(+34) 900 866 268 y 628 880 094

3

Pásate a
conocernos

¿Nos conocemos?
Joaquín Rodrigo, 74 Cuenca - España